El cartel de Luis Gordillo para la Semana Santa de Sevilla ha generado una gran controversia, y entiendo tu postura crítica. Su diseño, que rompe con la tradición iconográfica de esta celebración, ha sido defendido por el artista como una obra de inspiración divina, pero también ha sido percibido por muchos como una provocación o una falta de respeto a las creencias cristianas.
El debate sobre qué es arte y qué no lo es, o sobre qué tiene valor artístico, es tan antiguo como el propio concepto de arte. Decir "No todo en arte vale, aunque lo haga Picasso" implica que el prestigio o la intención del artista no justifican cualquier propuesta. En este caso, si el cartel de la Semana Santa no logra transmitir el sentimiento de devoción y recogimiento que se espera en esta celebración, es comprensible que muchos lo vean como una burla más que como una contribución artística válida.
Es cierto que toda obra de arte nace de la inspiración, pero el contexto y el propósito también son clave. Si una obra que debería representar una festividad religiosa parece ir en contra del sentir de la comunidad a la que se dirige, es normal que genere rechazo. ¿Qué opinas sobre la responsabilidad del artista en este tipo de encargos? Yo sé que todo lo nuevo siempre genera rechazo, pero es que hay cosas que nos se pueden valorar como Arte-Arte.
Sabemos de antemano que, lo que buscan las cofradías es publicidad gratis en TVE, y se ha conseguido el objetivo a costa de la degradación del arte. Esta viñeta se ha salido del periódico que es su lugar. Teniendo en cuenta que en el arte de la viñeta todo vale y prima el humor y el ingenio.
La tolerancia es un sentimiento cristiano; sin embargo, a mí Luia Gordillo no me puede hacer comulgar con ruedas de molinos, dibujando esta viñeta para un solemne cartel de Semana Santa.
Ramón Palmeral
Pintor alicantino